Necesitas a alguien que sepa intentarte, que se quede contigo donde todos los demás salieron huyendo, que sepa voltear el mundo por una de tus sonrisas, que entienda por lo que has pasado, que te faltan pedazos, que estás lleno de cicatrices pero que te esfuerzas cada día por ser mejor. No necesitas de alguien que te detenga, no necesitas de alguien que te prohíba cosas, no necesitas de alguien con quien no puedas ser tú mismo, no necesitas que te hagan sentir insuficiente, no necesitas que te quiten tu libertad, ni tus alas, ni tu magia, porque todo lo que apaga en lugar de ponerte a brillar, hace daño aunque tenga el título de amor en la portada. Necesitas de una persona que no sea perfecta pero que en verdad se muera de ganas de estar contigo, alguien que siempre encuentre la manera, alguien que entienda que los días malos pasan y se aguantan, alguien que te llene de mensajes, detalles y llamadas, alguien que en verdad no se vea en otro lugar que no sean tus brazos sin importar cuantos tropiezos hayan en el camino. Necesitas de alguien que no necesites para nada, pero que te elija para todo, que haga de este universo algo más bonito cada día con su forma de tratarte, y ahí, en ese lugar lleno de un buen amor y buenas intenciones, ahí te quedas, lo cuidas y lo quieres con cada uno de tus latidos para no perderlo nunca.
Ya no le tengo miedo a quedarme solo, ya he perdido al amor de mi vida un par de veces y aquí sigo, no he dejado de creer pero cada vez el corazón se ha vuelto más frío, más duro y más sensato. No quiero decir que ya no me volveré a enamorar, porque más rápido cae un hablador que un cojo, pero sí puedo decirte que ya no quiero enamorarme de quien sea, ya no quiero más heridas, ni provocarlas; ya no quiero más coincidencias e intentos fallidos. Y ya sé que uno nunca sabe lo que va a pasar, al final el destino es un hijo de perra y cupido otro, pero a mí me gusta pensar que la próxima vez será la buena, la próxima vez ya nadie terminará con el corazón roto. Yo no le tengo miedo a quedarme solo, te lo juro, pero ya no confío tanto en las personas, ya no me emociono tan fácil, ya me morí varias veces en esto del amor, por eso ya sólo quiero cafecito caliente, tranquilidad y un para siempre que sí dure lo que promete.
Comentarios
Publicar un comentario