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Enojada y testaruda.

Hay tantas cosas bellas en este mundo, 
pero ella no entra en ese grupo de cosas bellas, porque ella supera el concepto de belleza, 
ha dejado por los suelos 
todas aquellas palabras que han 
intentado definirla como alguien bella. 

Ella me gusta así,
con esa cara de enojada,
que se entrega cuando quiere
no cuando puede,
que cuando tiene ganas de hablar nadie la calla,
pero que cuando calla
nadie la hace hablar;
me gusta con sus ojeras
y sus labios
y, seré sincero,
ya no sé si la rara es ella
o si el raro soy yo
por quererla así,
tal cual es,
tan enojada y testaruda, 
quizá eso cambia 
cuando se deshace entre mis brazos, 
ella tan solo me llena 
de risas y sonrisas. 

Dime que me quieres
y que no lo dudas,
que quererme
es lo mejor que saber hacer,
y ayúdame a creerte.

Que me quieres,
aunque mañana me vuelva lluvia
y que serás abrigo.
Que nos a vamos a querer siempre
y que no importa que la vida

te apague

me apague

nos apague.

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