Todo lo que quiero en este momento es estar conmigo, regalarme paz, felicidad y tranquilidad, que nadie venga a molestar, que nadie venga a querer a medias, que nadie venga a estorbar. Estoy trabajando en mí, sanando las heridas, poniéndole puntos finales al pasado, escribiendo poemas, canciones y uno que otro mensaje al que jamás presionaré "enviar", pero espero que la vida misma lo haga por mí. En este momento soy mi prioridad, estoy arreglándome el corazón, el alma y quizá hasta los karmas si es que existen, cambiando las luces que se fundieron en los últimos intentos y botando ya lo que no tiene lugar en mi futuro. Me cansé de compañías que lastiman, de los "aquí estoy" que apenas duran unas cuantas noches y de que vengan a jugar cuando no sé poner límites, no sé irme, no sé decir que no. Y está mal, porque uno mismo es quien a veces se rompe el corazón por terco, tonto, y por subir demasiado los pedestales a quien no lo merece, por eso estoy trabajando en mí, por eso busco estar solo, por eso en este momento lo único que quiero es soledad, paz y tranquilidad.
Ya no le tengo miedo a quedarme solo, ya he perdido al amor de mi vida un par de veces y aquí sigo, no he dejado de creer pero cada vez el corazón se ha vuelto más frío, más duro y más sensato. No quiero decir que ya no me volveré a enamorar, porque más rápido cae un hablador que un cojo, pero sí puedo decirte que ya no quiero enamorarme de quien sea, ya no quiero más heridas, ni provocarlas; ya no quiero más coincidencias e intentos fallidos. Y ya sé que uno nunca sabe lo que va a pasar, al final el destino es un hijo de perra y cupido otro, pero a mí me gusta pensar que la próxima vez será la buena, la próxima vez ya nadie terminará con el corazón roto. Yo no le tengo miedo a quedarme solo, te lo juro, pero ya no confío tanto en las personas, ya no me emociono tan fácil, ya me morí varias veces en esto del amor, por eso ya sólo quiero cafecito caliente, tranquilidad y un para siempre que sí dure lo que promete.
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