Ir al contenido principal

No hay nada de romántico.

Creo que a veces uno se enamora de quien no debe por esta maldita terquedad de sentir que lo difícil es lo que realmente vale la pena, nos rompemos nosotros mismos el corazón y luego nos quejamos de que hoy en día el amor es una mierda. Se nos va la vida intentando llevar a las estrellas a quien no quiere dejar de tocar el suelo, pasamos demasiado tiempo convenciendo a la persona equivocada de que somos su otra mitad, dejamos que nos quieran siempre a su manera y se nos olvida que el amor debería ser siempre algo a nuestra medida, algo que nos hace sentir desmedidamente cómodos. No sé, tal vez vimos muchas películas donde se llora y se tiene que luchar contra todo para estar juntos, no sé, a lo mejor nunca nos enseñaron a querernos a nosotros mismos y por eso nos encanta el papel de ser salvavidas para quien se ahoga en medio del océano. Yo creo que lo realmente lindo es enamorarse de quien desea hacerlo también de nosotros, y que se sienta bien, como: “te mando mensaje y luego me contestas, hablamos todo el día de nuestras cosas favoritas, de lo que hacemos durante la rutina, se mantiene la conversación, no ponemos pretextos para no responder, si nos ocupamos en cuanto haya un respiro para escribir lo hacemos y así se nos pasan los atardeceres hasta que un día decidimos ya no dejar de tomar café juntos”. Hay que ponerle punto a eso de andar creyendo que debemos morirnos por quien ni voltea a vernos, dejar de emocionarnos por mensajes que llegan cada semana solamente porque se acordaron de repente o andaban aburridos, porque, la verdad no hay nada de romántico en estarse enamorando de quien no quiere enamorarse de nosotros. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente.

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente Seré puntual -me repito cada vez. Tomarás mi mano y caminaremos juntos   Me llevarás a conocer todo lo que hasta hoy conoces Me darás un tour por todos esos lugares que sé Deseas mostrarme, y yo Añoro verlos contigo. Tendremos tanto pendiente que   No pararemos de hablar, Nos interrumpiremos y   Reiremos a carcajadas, Te abrazaré Me abrazaras Siento ya ese abrazo Tus brazos tocandome Si, mi imaginación es tremenda Me da detalles de ese día Sé exactamente el lugar Se dónde es la cita Solo no se la fecha... ni la hora Pero seré paciente Esperaré a ese día Dónde todo será perfecto   Nuestro tiempo habrá llegado Nuestra misión aquí habrá caducado Iniciaremos otra..   Otra vez a tu lado   Juntos de nuevo contra el mundo. Porque somos eternos y En todas mis vidas   Yo te elijo. Con la certeza total De que tú también me eliges. Tenemos una cita pendiente Seré puntual. -Desde tu partida.

Un San Valentín cualquiera.

Hace ya algún tiempo que decidí estar solo, dejarme ya de tantas pendejadas y quitarme el miedo a la soledad, porque pues, en realidad no pasa nada si nadie llama o escribe, no pasa nada si tengo que esperar a que un buen amor llegue, no pasa nada si dedico el tiempo para mí. A veces pienso que le damos demasiada importancia al amor, o sea, sí está bien tener pareja, pero tampoco es lo único en la vida que vale la pena, y no me mal entiendas, soy un romántico de lo peor, pero ya me cansé de serlo con la persona equivocada. Y en este tiempo de soledad he aprendido que siempre habrá opciones, pero debemos tener el maldito de valor de decir que no a alguien que no llena nuestras expectativas, tener el valor de no conformarnos, tener el valor de no aceptar algo sólo porque nos gusta, o nos habla bonito, o cualquier otra borona de amor entre sus líneas. La mayoría de las personas complican el amor porque en realidad aceptaron algo que no les gustaba desde el inicio, algo que les daba dudas ...

No basta solo con pensarte.

​ No sé, pero algo en el aire me dice que no basta con solo pensarte.  Necesito caminar contigo bajo la lluvia. Sentir cómo el agua borra los límites entre tu piel y la mía, hasta no saber dónde empiezas ni dónde termino yo. Besándote.  Cada beso nuestro sería un pequeño Big Bang: dos mundos que colisionan y se funden en un solo latido de estrella.  Mientras las gotas escriben versos efímeros en los cristales del tiempo, el frío nos obliga a juntarnos más. Que cada paso levante universos de charcos donde se reflejen estrellas que aún no han nacido.  Tal vez la lluvia no sea más que polvo de cometa deshecho, y nosotros, dos partículas perdidas aprendiendo a danzar en su caída.  No sé. Solo sé que te necesito bajo este cielo que se deshace. Que tus labios son la única frontera que quiero perder. Para recordarme que incluso en la tormenta hay un latido cósmico llamando tu nombre y el mío.