Ir al contenido principal

Donde quiera que estés.

Me gusta imaginar donde quiera que estés sigues mirándome, sonriendo cada vez que te hago sentir orgullosa, riendo de las veces en que yo también río a carcajadas, abrazándome en esas noches donde el mundo pesa demasiado. A veces la vida es injusta, porque nunca me dijo que esa sería la última vez en que te abrazaría, en que te daría un beso en la mejilla y en que te escucharía decir lo mucho que me querías, claro, no sin antes darme tu bendición como escudo infalible para esas balas que no pudieras detener en persona. Te extraño siempre, porque tu amor y tu presencia jamás se olvidan, porque te recuerdo en cada café, en cada cucharada de arroz, en cada canción de esas que te gustaba tararear, en cada lugar que visitamos, en esos chocolates que te gustaban, en cada momento donde me gustaría que estuvieras aquí cinco segundos más, y no te preocupes, sigo siendo todo eso lindo que me enseñaste, sólo de vez en cuando las cosas se ponen difíciles por acá y con un abrazo tuyo todo sería más fácil. Sé que estés donde estés me cuidas, me quieres, me abrazas y te sientes orgullosa, así como todos los que también me miran desde arriba. Espero algún día volver a abrazarte, volver a escucharte, volver a verte y entender porqué te fuiste tan rápido, aunque siendo sincero, ni mil años a tu lado hubieran sido suficientes, por lo pronto te sigo dedicando todos mis logros, porque gracias a ti soy lo que soy. Te amo y te amaré hasta el último de mis latidos, así como sé que tú lo hiciste con los tuyos, no sabes la suerte tan linda que fue tenerte aunque sea este ratito. 





Comentarios

Entradas más populares de este blog

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente.

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente Seré puntual -me repito cada vez. Tomarás mi mano y caminaremos juntos   Me llevarás a conocer todo lo que hasta hoy conoces Me darás un tour por todos esos lugares que sé Deseas mostrarme, y yo Añoro verlos contigo. Tendremos tanto pendiente que   No pararemos de hablar, Nos interrumpiremos y   Reiremos a carcajadas, Te abrazaré Me abrazaras Siento ya ese abrazo Tus brazos tocandome Si, mi imaginación es tremenda Me da detalles de ese día Sé exactamente el lugar Se dónde es la cita Solo no se la fecha... ni la hora Pero seré paciente Esperaré a ese día Dónde todo será perfecto   Nuestro tiempo habrá llegado Nuestra misión aquí habrá caducado Iniciaremos otra..   Otra vez a tu lado   Juntos de nuevo contra el mundo. Porque somos eternos y En todas mis vidas   Yo te elijo. Con la certeza total De que tú también me eliges. Tenemos una cita pendiente Seré puntual. -Desde tu partida.

Un San Valentín cualquiera.

Hace ya algún tiempo que decidí estar solo, dejarme ya de tantas pendejadas y quitarme el miedo a la soledad, porque pues, en realidad no pasa nada si nadie llama o escribe, no pasa nada si tengo que esperar a que un buen amor llegue, no pasa nada si dedico el tiempo para mí. A veces pienso que le damos demasiada importancia al amor, o sea, sí está bien tener pareja, pero tampoco es lo único en la vida que vale la pena, y no me mal entiendas, soy un romántico de lo peor, pero ya me cansé de serlo con la persona equivocada. Y en este tiempo de soledad he aprendido que siempre habrá opciones, pero debemos tener el maldito de valor de decir que no a alguien que no llena nuestras expectativas, tener el valor de no conformarnos, tener el valor de no aceptar algo sólo porque nos gusta, o nos habla bonito, o cualquier otra borona de amor entre sus líneas. La mayoría de las personas complican el amor porque en realidad aceptaron algo que no les gustaba desde el inicio, algo que les daba dudas ...

No basta solo con pensarte.

​ No sé, pero algo en el aire me dice que no basta con solo pensarte.  Necesito caminar contigo bajo la lluvia. Sentir cómo el agua borra los límites entre tu piel y la mía, hasta no saber dónde empiezas ni dónde termino yo. Besándote.  Cada beso nuestro sería un pequeño Big Bang: dos mundos que colisionan y se funden en un solo latido de estrella.  Mientras las gotas escriben versos efímeros en los cristales del tiempo, el frío nos obliga a juntarnos más. Que cada paso levante universos de charcos donde se reflejen estrellas que aún no han nacido.  Tal vez la lluvia no sea más que polvo de cometa deshecho, y nosotros, dos partículas perdidas aprendiendo a danzar en su caída.  No sé. Solo sé que te necesito bajo este cielo que se deshace. Que tus labios son la única frontera que quiero perder. Para recordarme que incluso en la tormenta hay un latido cósmico llamando tu nombre y el mío.