Vamos a ponerlo claro, para evitar confusiones y malos entendidos, para no hacernos bolas y ahogarnos en un vaso de agua, para no echarnos culpas el uno al otro por si esto no arranca. Eres muy guapa, seguro tienes varias personas mandándote mensajes y si no funciona conmigo, será con el siguiente en la fila de espera. Y yo, pues digamos que no soy ni feo, ni tan guapo, que tengo un poco de panza y estoy como a la mitad de esa lista, pero con trabajito y un poco de esfuerzo, te apuesto a que consigo otra buena muchacha para pasar los domingos en la tarde. Aunque no se trata de eso, porque preferiría intentarlo contigo, y si no funciona, lo hacemos funcionar, porque yo ya no quiero estar haciendo historias en diferentes labios, mejor escribo un libro completo en los tuyos, y así nos vamos, pretendiendo que no pretendemos la gran cosa. Yo sé que cortejos no te faltan, que tu celular se la pasa sonando, pero permíteme ser quien conozca cómo te gusta el café, tu color favorito y lo que querías ser de niña, porque siempre habrá personas que te tengan ganas, pero un tipo que quiera escuchar las historias de las cicatrices en tus rodillas, de la primera vez que se te quemó el arroz o de cuando reíste hasta que te dolió la panza, no tanto, por eso concédeme ser eso.
Ya no le tengo miedo a quedarme solo, ya he perdido al amor de mi vida un par de veces y aquí sigo, no he dejado de creer pero cada vez el corazón se ha vuelto más frío, más duro y más sensato. No quiero decir que ya no me volveré a enamorar, porque más rápido cae un hablador que un cojo, pero sí puedo decirte que ya no quiero enamorarme de quien sea, ya no quiero más heridas, ni provocarlas; ya no quiero más coincidencias e intentos fallidos. Y ya sé que uno nunca sabe lo que va a pasar, al final el destino es un hijo de perra y cupido otro, pero a mí me gusta pensar que la próxima vez será la buena, la próxima vez ya nadie terminará con el corazón roto. Yo no le tengo miedo a quedarme solo, te lo juro, pero ya no confío tanto en las personas, ya no me emociono tan fácil, ya me morí varias veces en esto del amor, por eso ya sólo quiero cafecito caliente, tranquilidad y un para siempre que sí dure lo que promete.
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