Ir al contenido principal

La espera no desespera.

¿Qué pasa cuándo el sueño por el que luchaste y doblaste rodillas al fin llega?

Muchos no se preguntarán cuánto tiempo se pagó, ni pensarán cuánto sacrificio costó, no tienen porqué hacerlo, no les corresponde. Las opciones eran pocas, distantes entre sí; lo que si era cierto es que todo cambiaría. El clima, los tiempos, los atardeceres, la comida y hasta quienes te acompañan, sin embargo, las ganas de hacerlo mejor cada vez seguirán ahí cada vez más fuertes. 

Me embargan tanto las dudas, dudas que tan solo las silencié por esta noche. Esta noche se celebra, se olvida extrañar y se brinda por un futuro más lleno de color, ese futuro donde ya Jesús tiene todo preparado. 

Hay un segundo en la cena que lleva su nombre, hay un suspiro entre el brindis y el postre, era tanta la felicidad que no me percataba de que preferiría celebrar juntos, y aunque la noche pinta ser entretenida, no hay nada que se me antoje más que un café, sí; el de sus ojos. 

Por lo pronto disfrutaré el momento, y aunque las letras no son su fuerte, en medio de pasta y estrellas podemos celebrar que éste será el poema que leerá esta noche mientras yo la pienso y la echo de menos entre el deseo interminable, de que ojalá estuvieras aquí

No todo el mundo tiene ganas de lastimar.
No todo el mundo descarta y se aparta.
Por ahí hay alguien sintiendo lo mismo. 
Por ahí hay alguien con ganas de hacer las cosas bien.

La espera no desespera, 
siempre viene algo mejor. 
Y ese algo en ocasiones es paz, es libertad, es vientos frescos, es nuevas ideas, retos, y piensas que no mereces tanto, que no has hecho nada bueno para obtenerlo. Y es que precisamente así funciona la Gracia. 

No se entiende, solo se disfruta. 



 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente.

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente Seré puntual -me repito cada vez. Tomarás mi mano y caminaremos juntos   Me llevarás a conocer todo lo que hasta hoy conoces Me darás un tour por todos esos lugares que sé Deseas mostrarme, y yo Añoro verlos contigo. Tendremos tanto pendiente que   No pararemos de hablar, Nos interrumpiremos y   Reiremos a carcajadas, Te abrazaré Me abrazaras Siento ya ese abrazo Tus brazos tocandome Si, mi imaginación es tremenda Me da detalles de ese día Sé exactamente el lugar Se dónde es la cita Solo no se la fecha... ni la hora Pero seré paciente Esperaré a ese día Dónde todo será perfecto   Nuestro tiempo habrá llegado Nuestra misión aquí habrá caducado Iniciaremos otra..   Otra vez a tu lado   Juntos de nuevo contra el mundo. Porque somos eternos y En todas mis vidas   Yo te elijo. Con la certeza total De que tú también me eliges. Tenemos una cita pendiente Seré puntual. -Desde tu partida.

Un San Valentín cualquiera.

Hace ya algún tiempo que decidí estar solo, dejarme ya de tantas pendejadas y quitarme el miedo a la soledad, porque pues, en realidad no pasa nada si nadie llama o escribe, no pasa nada si tengo que esperar a que un buen amor llegue, no pasa nada si dedico el tiempo para mí. A veces pienso que le damos demasiada importancia al amor, o sea, sí está bien tener pareja, pero tampoco es lo único en la vida que vale la pena, y no me mal entiendas, soy un romántico de lo peor, pero ya me cansé de serlo con la persona equivocada. Y en este tiempo de soledad he aprendido que siempre habrá opciones, pero debemos tener el maldito de valor de decir que no a alguien que no llena nuestras expectativas, tener el valor de no conformarnos, tener el valor de no aceptar algo sólo porque nos gusta, o nos habla bonito, o cualquier otra borona de amor entre sus líneas. La mayoría de las personas complican el amor porque en realidad aceptaron algo que no les gustaba desde el inicio, algo que les daba dudas ...

No basta solo con pensarte.

​ No sé, pero algo en el aire me dice que no basta con solo pensarte.  Necesito caminar contigo bajo la lluvia. Sentir cómo el agua borra los límites entre tu piel y la mía, hasta no saber dónde empiezas ni dónde termino yo. Besándote.  Cada beso nuestro sería un pequeño Big Bang: dos mundos que colisionan y se funden en un solo latido de estrella.  Mientras las gotas escriben versos efímeros en los cristales del tiempo, el frío nos obliga a juntarnos más. Que cada paso levante universos de charcos donde se reflejen estrellas que aún no han nacido.  Tal vez la lluvia no sea más que polvo de cometa deshecho, y nosotros, dos partículas perdidas aprendiendo a danzar en su caída.  No sé. Solo sé que te necesito bajo este cielo que se deshace. Que tus labios son la única frontera que quiero perder. Para recordarme que incluso en la tormenta hay un latido cósmico llamando tu nombre y el mío.