Ir al contenido principal

Hoy estoy muy bien, gracias por preguntar.

Hoy estoy muy bien, gracias por preguntar. 

Tienes una forma muy peculiar de regresar a mi vida. Despues de tantos (d)años tienes la cara para mandarme un mensaje y preguntarme cómo estoy. Me da un poco de coraje, porque a estas alturas me parece un descaro que preguntes como estoy, si despues de dejarte, es evidente que estoy mucho mejor. 

Entiendo que te sientas con arrepentimiento y trates de enmendar tu error. Pero yo al fin estoy en mi proceso de entender cómo alguien que querías y que te quería puede traicionarte de tal manera. 

Tampoco te indignes si soy cortante o si no respondo. Entiende que ya no eres mi prioridad. Ya no me desvelo esperando un mensaje, ni lloro por las noches preguntandome dónde estás. Hoy los desvelos son para entender por qué lo hiciste. 

Hoy solo te pido espacio, que no me busques... Al menos no muy pronto. Estoy sanando y no quiero saber nada de ti. Dijeron que bloquearte de redes sociales era un acto de inmadurez, pero honestamente no lo es. 

Después de tanto daño entendí que hacerlo es una manera de protegerme y de comenzar a establecer límites en las situaciones que me hacen daño. Aunque parezca algo muy simple, me da un alivio no saber de ti. 

Hoy solo quiero estar conmigo y sanar mis heridas. Hoy quiero compartir tiempo con esos amigos de las que me alejaste. 

Hoy estoy muy bien, gracias por preguntar. 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente.

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente Seré puntual -me repito cada vez. Tomarás mi mano y caminaremos juntos   Me llevarás a conocer todo lo que hasta hoy conoces Me darás un tour por todos esos lugares que sé Deseas mostrarme, y yo Añoro verlos contigo. Tendremos tanto pendiente que   No pararemos de hablar, Nos interrumpiremos y   Reiremos a carcajadas, Te abrazaré Me abrazaras Siento ya ese abrazo Tus brazos tocandome Si, mi imaginación es tremenda Me da detalles de ese día Sé exactamente el lugar Se dónde es la cita Solo no se la fecha... ni la hora Pero seré paciente Esperaré a ese día Dónde todo será perfecto   Nuestro tiempo habrá llegado Nuestra misión aquí habrá caducado Iniciaremos otra..   Otra vez a tu lado   Juntos de nuevo contra el mundo. Porque somos eternos y En todas mis vidas   Yo te elijo. Con la certeza total De que tú también me eliges. Tenemos una cita pendiente Seré puntual. -Desde tu partida.

Un San Valentín cualquiera.

Hace ya algún tiempo que decidí estar solo, dejarme ya de tantas pendejadas y quitarme el miedo a la soledad, porque pues, en realidad no pasa nada si nadie llama o escribe, no pasa nada si tengo que esperar a que un buen amor llegue, no pasa nada si dedico el tiempo para mí. A veces pienso que le damos demasiada importancia al amor, o sea, sí está bien tener pareja, pero tampoco es lo único en la vida que vale la pena, y no me mal entiendas, soy un romántico de lo peor, pero ya me cansé de serlo con la persona equivocada. Y en este tiempo de soledad he aprendido que siempre habrá opciones, pero debemos tener el maldito de valor de decir que no a alguien que no llena nuestras expectativas, tener el valor de no conformarnos, tener el valor de no aceptar algo sólo porque nos gusta, o nos habla bonito, o cualquier otra borona de amor entre sus líneas. La mayoría de las personas complican el amor porque en realidad aceptaron algo que no les gustaba desde el inicio, algo que les daba dudas ...

No basta solo con pensarte.

​ No sé, pero algo en el aire me dice que no basta con solo pensarte.  Necesito caminar contigo bajo la lluvia. Sentir cómo el agua borra los límites entre tu piel y la mía, hasta no saber dónde empiezas ni dónde termino yo. Besándote.  Cada beso nuestro sería un pequeño Big Bang: dos mundos que colisionan y se funden en un solo latido de estrella.  Mientras las gotas escriben versos efímeros en los cristales del tiempo, el frío nos obliga a juntarnos más. Que cada paso levante universos de charcos donde se reflejen estrellas que aún no han nacido.  Tal vez la lluvia no sea más que polvo de cometa deshecho, y nosotros, dos partículas perdidas aprendiendo a danzar en su caída.  No sé. Solo sé que te necesito bajo este cielo que se deshace. Que tus labios son la única frontera que quiero perder. Para recordarme que incluso en la tormenta hay un latido cósmico llamando tu nombre y el mío.