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En el momento justo.

Nos encontramos justo en el instante que las cosas se derrumbaban y el cielo se agrietaba, justo cuando la vida dejaba de tener un poco de sentido, justo cuando el amor se desvanecía con el tiempo, justo cuando mis labios se agrietaban por el olvido de saber lo que era un beso, justo cuando pretendía darme unas vacaciones hacia la soledad y donde precisamente no te encontraría a ti. Pero, al cabo de unos días, envuelto entre el desastre que me ocasionaba estar a kilómetros de las cosas que quería, entre el caos de mis rutinas y mis pensamientos, justo en ese entonces nos encontramos, tu mirada se hizo una sola con la mía, derritiendo cada parte de mis desdichas, donde tus palabras se volvían música para mis oídos porque tu voz dulce me besaba las mejillas a la distancia, donde tus ocurrencias formaban un baile en mi corazón, donde tus risas contagiaban de amor mi alma, donde tu sonrisa se coordinaba con la mía mientras te sentía cada vez un poco más cerca de mí, donde tus ojos color miel se adentraban en los míos cafés. Nos encontramos justo en el tiempo y las circunstancias precisa para no volvernos cenizas, para crecer y ser aquellos que se aman y se amarán por la eternidad. Justo en el escenario correcto con las palabras y las preguntas acertadas, con el clima perfecto y los kilómetros necesarios para decirte que te extraño y te echo de menos. Justo ahí donde no se rinde nadie —ni tú, ni yo—. Justo donde empieza una bonita historia de amor, justo ahora donde hoy nos unimos y tomamos la decisión más importante, donde somos el rompecabezas exacto de cada uno, donde la vida florece y el amor nos abraza.

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Un San Valentín cualquiera.

Hace ya algún tiempo que decidí estar solo, dejarme ya de tantas pendejadas y quitarme el miedo a la soledad, porque pues, en realidad no pasa nada si nadie llama o escribe, no pasa nada si tengo que esperar a que un buen amor llegue, no pasa nada si dedico el tiempo para mí. A veces pienso que le damos demasiada importancia al amor, o sea, sí está bien tener pareja, pero tampoco es lo único en la vida que vale la pena, y no me mal entiendas, soy un romántico de lo peor, pero ya me cansé de serlo con la persona equivocada. Y en este tiempo de soledad he aprendido que siempre habrá opciones, pero debemos tener el maldito de valor de decir que no a alguien que no llena nuestras expectativas, tener el valor de no conformarnos, tener el valor de no aceptar algo sólo porque nos gusta, o nos habla bonito, o cualquier otra borona de amor entre sus líneas. La mayoría de las personas complican el amor porque en realidad aceptaron algo que no les gustaba desde el inicio, algo que les daba dudas ...

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