Ir al contenido principal

¿Qué quieres que sea?

Yo puedo ser ese amante tierno y cariñoso 
fiel y atento, ese que sólo tenga ojos
para ti. Ese que te mande flores, chocolates
y te escriba versos por las noches. 

Pero también puedo ser ese amante perverso
que te búsque sólo para sexo, ese al que no le importen los modales, los detalles y sólo piense
en arrancarte la ropa y estar sobre tu cuerpo 
volviéndote loca de placer.
Si puedo ser tan cariñoso de mandarte un "buenos días" todas las mañanas, ese que te bese la mejilla, la frente y juegue con tu nariz.
Pero también ese cabrón que muerda tus pechos,
que recorra tu cuerpo, que te acaricie toda y juegue con tu cuerpo hasta hacerte humedecer.

Yo puedo ser ese cabrón enamorado que te haga 
el amor, con caricias tiernas, con besos que toquen el alma, con orgasmos que te hagan sentir en el cielo.
Pero también ese cabrón que te coja sin piedad que se aferre a tu pelo, a tus nalgas y embista con fuerza hasta hacerte gritar, ese que te haga acabar, sí; acabar empapada de orgasmos y con los ojos en blanco.

Así es yo puedo ser lo que tu quieras el amor de tu vida, ese que se desviva por ti, que te pregunte “¿cómo estas?, ¿ya comiste?“; todas esas cosas tiernas que el amor nos hace hablar.
Pero también ese perverso que se olvide de ti y que te búsque cuando quiera saciar sus ganas y su mensaje sea "vamos a coger".
Ese que ni siquiera se preocupe por saber si estás
bien también y que sólo lo mueva el deseo y las
ganas de sexo, las ganas de piel, ese de la noches
locas, salvajes, de lujuria llena de fantasías atrevidas y al llegar el nuevo día, solo desaparecer.

Si yo puedo, ser lo que tú busques lo que 
tú quieras, lo que tus sentimientos pida, 
lo que tu cuerpo ansíe, yo puedo ser tu amante 
perverso el de sólo sexo, o el tierno enamorado 
que parezca encantado, por ti. 

¿Que quieres que sea?


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente.

Me gusta pensar que tenemos una cita pendiente Seré puntual -me repito cada vez. Tomarás mi mano y caminaremos juntos   Me llevarás a conocer todo lo que hasta hoy conoces Me darás un tour por todos esos lugares que sé Deseas mostrarme, y yo Añoro verlos contigo. Tendremos tanto pendiente que   No pararemos de hablar, Nos interrumpiremos y   Reiremos a carcajadas, Te abrazaré Me abrazaras Siento ya ese abrazo Tus brazos tocandome Si, mi imaginación es tremenda Me da detalles de ese día Sé exactamente el lugar Se dónde es la cita Solo no se la fecha... ni la hora Pero seré paciente Esperaré a ese día Dónde todo será perfecto   Nuestro tiempo habrá llegado Nuestra misión aquí habrá caducado Iniciaremos otra..   Otra vez a tu lado   Juntos de nuevo contra el mundo. Porque somos eternos y En todas mis vidas   Yo te elijo. Con la certeza total De que tú también me eliges. Tenemos una cita pendiente Seré puntual. -Desde tu partida.

Un San Valentín cualquiera.

Hace ya algún tiempo que decidí estar solo, dejarme ya de tantas pendejadas y quitarme el miedo a la soledad, porque pues, en realidad no pasa nada si nadie llama o escribe, no pasa nada si tengo que esperar a que un buen amor llegue, no pasa nada si dedico el tiempo para mí. A veces pienso que le damos demasiada importancia al amor, o sea, sí está bien tener pareja, pero tampoco es lo único en la vida que vale la pena, y no me mal entiendas, soy un romántico de lo peor, pero ya me cansé de serlo con la persona equivocada. Y en este tiempo de soledad he aprendido que siempre habrá opciones, pero debemos tener el maldito de valor de decir que no a alguien que no llena nuestras expectativas, tener el valor de no conformarnos, tener el valor de no aceptar algo sólo porque nos gusta, o nos habla bonito, o cualquier otra borona de amor entre sus líneas. La mayoría de las personas complican el amor porque en realidad aceptaron algo que no les gustaba desde el inicio, algo que les daba dudas ...

No basta solo con pensarte.

​ No sé, pero algo en el aire me dice que no basta con solo pensarte.  Necesito caminar contigo bajo la lluvia. Sentir cómo el agua borra los límites entre tu piel y la mía, hasta no saber dónde empiezas ni dónde termino yo. Besándote.  Cada beso nuestro sería un pequeño Big Bang: dos mundos que colisionan y se funden en un solo latido de estrella.  Mientras las gotas escriben versos efímeros en los cristales del tiempo, el frío nos obliga a juntarnos más. Que cada paso levante universos de charcos donde se reflejen estrellas que aún no han nacido.  Tal vez la lluvia no sea más que polvo de cometa deshecho, y nosotros, dos partículas perdidas aprendiendo a danzar en su caída.  No sé. Solo sé que te necesito bajo este cielo que se deshace. Que tus labios son la única frontera que quiero perder. Para recordarme que incluso en la tormenta hay un latido cósmico llamando tu nombre y el mío.