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Hasta que la poesía nos lo permita.

Hay mujeres 
que son verano todo el año,
que son abrazos de año nuevo,
que son amanecer 
en medio de la nada 
y atardecer
entre sus labios. 

Hay mujeres 
que huelen a eternidad 
a tierra húmeda,
a beso deseado
pero inesperado. 

Hay mujeres 
que te miran
te observan 
y sientes que te acarician la vida
y cuando te agarro la cintura 
siento el universo en mis manos. 

Hay mujeres
que hacen olvidar 
a mortales como yo
que allá afuera 
hay un mundo 
y todo se resume a ti. 

Hay mujeres
que después de tanto esperarlas
se aparecen en todos los lugares 
en el aroma de la mañana 
en medio de la lluvia 
en la media noche
y en estas sábanas blancas. 

Hay mujeres 
como tú 
a las que se les escriben poemas
a las que se les desea volver a ver
a las que la luna les queda corta
y el amanecer les acaricia la piel. 


No sé qué hiciste 
ni qué harás 
pero aquí estarás 
hasta que la poesía 
nos lo permita.

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